Inseminación artificial en ovino: herramienta “imprescindible” para difundir la mejora genética

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on twitter
Share on email

La inseminación artificial se erige en la herramienta “imprescindible” para difundir la mejora genética en las explotaciones de ovino, lo que redunda en una mejora de rentabilidad de las mismas y, por lo tanto, asegura la sostenibilidad económica y social del sector. Este es uno de los puntos en común a los que se llegó en la tertulia virtual ‘Rentabilidad en ovino: Sin inseminación artificial, nada’, organizada por el grupo operativo Reprovi, dedicado a la investigación de soluciones reproductivas que incrementen la sostenibilidad económica de las explotaciones de ovino lechero.

En la tertulia, moderada por el director ejecutivo de Grupo Editorial Agrícola, Jesús López Colmenarejo, participaron representantes de tres de las asociaciones de criadores miembros del proyecto: Fernando Freire, gerente de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino de Raza Assaf (Assafe); Roberto Gallego, secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganado Ovino Selecto de Raza Manchega (Agrama); y Lourdes Mintegi, representante de la Confederación de Asociaciones de Criadores de Ovino de las Razas Latxa y Carranza (Confelac).

Los participantes comenzaron poniendo sobre la mesa las cifras de implantación de la inseminación artificial sobre el censo total de cada raza. Así, en razas assaf y manchega, el porcentaje de ovejas inseminadas se sitúa en torno al 4%-5%; en raza latxa, sube al 26%.

Estos datos, coincidieron los tertulianos, dejan mucho margen de mejora a la aplicación de esta técnica, que posee unas ventajas muy definidas. Para el gerente de Assafe, Fernando Freire, la inseminación artificial es “la herramienta para difundir la mejora genética”, que “permite disponer de un producto de alta calidad para aplicar en tu rebaño”. “Una de las cuestiones por las que se apuesta por la inseminación artificial”, añade Roberto Gallego,  secretario ejecutivo de Agrama, “es por la eficiencia en el uso de los machos”. Según la representante de Confelac, Lourdes Mintegi, la IA “nos ayuda, además de a difundir la mejora genética, a testar machos y a conectar los rebaños entre ellos, cosa que es muy importante a la hora de aumentar la fiabilidad con la que se calculan las valoraciones genéticas”. “Esto conlleva”, prosigue, “que las decisiones que tomemos a la hora de seleccionar la siguiente generación sean siempre más acertadas”. Mintegi hace también referencia a ventajas sanitarias, al evitarse riesgos derivados de la introducción de machos de otros rebaños, y ventajas indirectas, relacionadas con la reproducción, ya que para la inseminación se requiere una sincronización de los celos, “lo que implica que nosotros podamos elegir el calendario reproductivo”. El ganadero puede así “ajustar mejor” sus necesidades de mano de obra y organizar de manera más eficiente el trabajo en los rebaños. “Todas estas ventajas genéticas, sanitarias y reproductivas se traducen en rentabilidad económica, algo que siempre hemos buscado en este grupo operativo”, recuerda Mintegi.

En cuanto a las zonas de mejora de la inseminación artificial en ovino, los representantes de los criadores de razas apuntaron el incremento de la fertilidad como el mayor reto al que han de hacer frente, ya que en la mayoría de los casos la tasa de fertilidad ronda el 50%. “Este es el motivo por el que se crea este proyecto, donde por primera vez se integra todo el sector ovino lechero de España”, señala Fernando Freire. Roberto Gallego indica también que les preocupan las bajas que se producen en el proceso de identificación de las corderas en el libro genealógico. “Tan importante como la fertilidad es que la reposición se haga de forma adecuada, que se consiga llevar a término, que el animal llegue a tener una lactación y, consecuentemente, poder testar los sementales que tenemos en el centro”. Lourdes Mintegi introduce otros de los retos que tiene ante sí Reprovi: alargar la vida útil del semen refrigerado y trabajar con menos concentración.

La tertulia organizada por el grupo operativo sirvió también para abordar diferentes cuestiones técnicas que rodean al sistema de la inseminación artificial, como las condiciones que ha de reunir una explotación para llevar a cabo dicho proceso, la necesidad de ayudas para promoverlo, la limitación del uso de tratamientos hormonales como PMSG (Pregnant Mare Corionic Gonadotropine) o los criterios genéticos, morfológicos y sanitarios que se siguen para seleccionar los sementales de los que salen las dosis.

Además de las tres asociaciones de criadores representadas en este encuentro, el grupo operativo Reprovi está conformado por el Centro de Selección y Mejora Genética de Ovino y Caprino de Castilla y León (Ovigen), Genovis, Imasde Agroalimentaria, la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Ovino Selecto de Raza Churra (Anche), el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), Neiker-Tecnalia, la Universidad de Murcia (UM), Ardiekin SL, el Centro Regional de Selección y Reproducción Animal (Cersyra), el grupo de investigación ProVaginBio de la Universidad Cardenal Herrera de Valencia (CEU-UCH) y el CSIC-Instituto de Ganadería de Montaña (IGM).

Quizá también te interese